Publicado: 27 de Mayo de 2019

Capricho del destino.
Obra de la casualidad, capricho del destino, no sé… lo que sí sé es que a veces ocurren cosas muy curiosas.
El pasado 6 de mayo bajamos las campanas del campanario de la iglesia de Costur, un pueblo del interior de Castellón como tenemos por costumbre hacer con las campanas que van pasando por nuestro taller para restaurar. Su campana mayor fué fundida en el año 1895 por Juan Dencausse de Barcelona.
Por otro lado, a finales del mes de abril, el ayuntamiento de Altea (Alicante) se pone en contacto con nosotros porque quieren que les arreglemos la campana de la Ermita de San Isidro de su población, que ya la han bajado del campanario operarios del ayuntamiento y que la tienen en un almacén. La recogemos el pasado 9 de mayo. Esta campana indica que está fundida en el año 1895, pero no indica quién el autor / fundidor.
Poco tiempo necesitamos para damos cuenta que ambas campanas están fundidas por Juan Dencausse y en el mismo año, las decoraciones de ambas campanas no dejan lugar a dudas, además, revisando más campanas fundidas por este fundidor en www.campaners.com la página web con más información y fotografías de campanas que hay, comprobamos que la misma cenefa que tiene la de Altea que no está en la de Costur, la tienen otras campanas sí inscritas con el nombre de este fundidor.
¿Se fundirían juntas en la misma colada?, ¿estuvieron juntitas en el taller Dencausse? O ¿se fundieron a pie de torre de forma itinerante cada una en su zona o quizás, juntas?..... No sé, no sé,… pero lo que sí sé es que ahora están juntitas, aquí, en nuestro taller, aunque pronto se volverán a despedir cuando emprendan el viaje de vuelta.